![]() Novedades19/04/2015 | Matthysse venció a Provodnikov
¡Para la historia!
La derecha de Matthysse, problema insoluble para Provodnikov
Por Marcelo González (Especial desde Verona, EE.UU).- Pocas veces, en estos últimos tiempos del boxeo, una pelea que prometía drama y acción cumple tan con creces como ésta que se escenificó el sábado 18 de abril en el Events Center del Turning Stone Resort & Casino de este pueblo del estado de Nueva York, donde el chubutense Lucas Matthysse (63,050) se impuso por decisión mayoritaria en 12 asaltos al granítico ruso Ruslan Provodnikov (63,275) en un sensacional combate que, por esas cosas insólitamente raras del pugilismo, no tuvo títulos en juego. Y qué importan las coronas o los cinturones si el fanático y los especialistas salen tan a gusto con la entrega y el pundonor de estos dos bravos contendores de los cuales el más inteligente y lúcido fue, sin dudas, Lucas Matthysse. El combate lo tuvo todo: ciencia, corazón, sangre, drama, un estadio colmado, parcialidades divididas y hasta un fallo no unánime para darle suspenso. Era candidata a pelea del año. Lo fue y habrá que hacer mucho para superarla. El argentino tuvo una primera mitad de lujo en la cual mostró sus excelsas cualidades boxísticas adosadas a una concentración y puntería en el lanzamiento de golpes magistral. Jabs, uppercuts, cross, derechas, izquierdas, gran traslado y dominio del cuadrilátero. Todo eso mostró Lucas en esa primera parte, y algo más también (7º, 9º y 10º asaltos), ayudado, bueno es decirlo, por el avance constante y pertinaz de un Provodnikov que parecía hecho de concreto ya que nunca mostró estar conmovido pese a los tremendos golpes del trelewense. Ni siquiera el gran corte entre la ceja y el párpado izquierdos, que baño de sangre el ring desde el segundo asalto (producto de un cruzado de derecha feroz de Matthysse) detenía el tenaz ataque de Ruslan, quien pareció sentir el castigo más que nada en el sexto round perfecto que tuvo “La Máquina”, pero no se entregó. Una molestia en la mano derecha de Lucas (inflamación de los nudillos del meñique y el anular) que no llegó a ser, por suerte, ni fisura ni fractura, apareció en el séptimo episodio, con el lógico ahogo propio de la intensidad de la pelea. Y Provodnikov creció evidentemente haciéndole exponer a Matthysse su garra y corazón de campeón, sin que esto invalide el buen boxeo que siguió mostrando, sobre todo con un jab zurdo de manual con que gobernó los rounds 9 y 10. La guapeza del de la Patagonia se hizo más evidente que nunca en los seis minutos finales, en los cuales un ruso decidido a no perder, se jugó el todo por el todo y casi canta bingo en el undécimo cuando una combinación a la cabeza estremeció al de Chubut. BOXEO Y CORAZÓN Mucho de esas virtudes aparecieron en Matthysse para, no solo capear el temporal desatado por el “Rocky Sibieriano”, sino seguir castigando a un Ruslan que hoy pareció un “Terminator” innoqueable. La campana final llegó con la alegría del rincón argentino que esperaba, confiado, la decisión. Mayúscula sorpresa causó la tarjeta de empate en 114 que entregó Don Ackermann. Pero por suerte John McKain y Glenn Feldman hicieron estrecha justicia con cartulinas de 115-113 para Matthysse. En sus primeras declaraciones post-pelea, Lucas señaló: “Ahora lo que quiero es descansar y disfrutar a mi hija y mi familia. Después al ganador de Mayweather-Pacquiao” “Me cansé de pegarle. Es una roca. Sentí una mano en el round 11 que me movió el piso. Fue un rival tremendo, pero mi preparación fue excelente”, sostuvo el argentino. Por su parte, el ruso dijo: “Pido perdón a mis fans y a mi equipo por la derrota y felicito a Lucas y su ‘Team’ por esta dura y no fácil victoria. Quiero una revancha con Matthysse o una pelea con cualquier 140 libras del mundo. Estoy triste hoy pero eso no me detendrá”. “Él es el pegador más duro con el que he combatido, pero yo he peleado fuerte hasta el final. Jamás pensé en abandonar, ni por el corte ni por nada. La única forma de que yo me vaya de una pelea es estar con mi espalda sobre la lona y sin vencer la cuenta de diez”, agregó el valiente ruso. La actuación de Lucas fue brillante y corajuda. Tuvo boxeo, inteligencia, alma de campeón y respaldo físico para sostener 12 rounds brutales. Para eso, es menester reconocer el trabajo de un equipo humilde, sacrificado y de bajo perfil, gestado y crecido en tierras argentinas, como para derribar el mito de que los grandes éxitos solamente se construyen tierras afuera. Parte grande del éxito va para Luis “Cuty” Barrera (director técnico), Juan Martín “Látigo” Coggi (técnico alterno), Eduardo “Cirujano” Morales (entrenador manoplero), Matías Erbín (preparador físico), Dr. Eduardo Leguizamón (médico), Mario Arano (promotor y manager) y Rubén “Pitufo” Arano (Logística). Además, acompañó a la delegación a Nueva York, el campeón sudamericano ligero Marcelino “Nino” López, quien pronto tendrá su bautismo internacional. Final de otra excursión a las grandes ligas del boxeo. Le decimos adiós a Verona con varias satisfacciones más allá de la gran victoria, ya que hemos sido partícipes de una pelea magnífica, candidata a ser la mejor del año y además, nos vamos con la certeza de un pronto regreso. Gracias, Lucas. |
Novedades07/11/2021 | En el semifondo venció por ...
Sudamericano supermosca para Carla Merino05/11/2021 | El regreso del boxeo a Central ...
Merino y Adema buscan el sudamericano supermosca24/09/2021 | Fue alcanzado este viernes tras ...
Acuerdo entre Arano Box y Chino Maidana Promotions |