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25/11/2012 | Extensa nota a Barrios en ROjas

"Quiero terminar mi carrera como campen mundial"

Rodrigo Barrios en Radio Rojas
Rodrigo Barrios en Radio Rojas

Gentileza Nuevo Diario Rojense

No pasó en los medios más populares de la Argentina, ni en las señales televisivas, ni en diarios, ni en revistas, ni radios, tampoco en páginas web, pero si pasó ayer al mediodía en los estudios de una radio de ciudad, de una empresa que le abrió sus puertas y que él mismo aceptó atravesarlas. Estamos hablando de un personaje sin igual dentro del Boxeo argentino, un deportista que llegó a ser amado por su público y que concretó su sueño de purrete: el de llegar a ser campeón del mundo. También, quizás ese mismo público, u otro que no entiende de que viene la cuestión, optó también por odiarlo, tras aquel accidente del cual fue protagonista y terminó de la manera que nadie quiere que concluya, incluso será el día de hoy que él mismo se lo esté lamentando.
Sin más preámbulos, el personaje en cuestión es Rodrigo La Hiena Barrios, un boxeador que supo tocar el cielo con las manos al conquistar la corona mundial y que por esas cosas del destino, por algo que fue comentado y recontra opinado, debió alejarse del cuadrilátero por casi dos años, hoy con las ganas de volver, o mejor dicho seguir, porque según él mismo lo dice “nunca se fue”.
Ayer al mediodía y aprovechando su visita en nuestra ciudad, donde anoche se lucía en el cuadrilátero guanteando con el actual campeón del mundo Lucas Martín Matthysse, tal como lo había prometido, Rodrigo Barrios estuvo en los estudios de Radio Rojas, en la redacción de El Nuevo, y mantuvo una entrevista exclusiva, donde no dejó tema sin abordar, incluso el posible repudio por parte de cierto espacio de la sociedad en su llegada a la ciudad, sobre lo cual aclaró en un comienzo que “fue un episodio que me tocó vivir, pero no voy a hacer mayores comentarios al respecto”.
Respetada la posición del campeón rápidamente nos metimos en lo que más nos interesa, en que lo más interesa de un deportista, nada menos que su carrera dentro de su disciplina
Para romper el hielo ante tamaña figura del Boxeo argentino, que mantiene siempre la chispa intacta, por curiosidad lo consultamos por su habitual apego a los anteojos y diferentes cobertores para la cabeza, la cual luce rapada como de costumbre. “Tengo algunas canas, pero siempre me paso la maquinita y casi siempre ando con gorra, también me gustan los anteojos”, dijo La Hiena.
Rodrigo Barrios aseguró que la gente de Rojas “me recibió una barbaridad, de manera muy afectuosa, por eso mismo le agradezco a Alejandro, del Gimnasio Endorfinas. Hay mucha expectativa por lo de esta noche (por ayer), por la exhibición que voy a realizar con Lucas Matthysse”.
-¿Cuánto hace que no te subís oficialmente al ring?
-Hizo dos años el 1ro. de octubre del 2010. De todos modos he realizado algunas exhibiciones con mi hijo Mauro a beneficio de un comedor infantil en la zona de San Isidro, pero hace mucho que no me subo a uno de manera profesional y menos ante el mucho público que se espera para la velada de Rojas, además con las cámaras, con esa presión que uno siente cuando sube al ring y más para medirse con un campeón mundial como Lucas Matthysse, hoy el mejor boxeador de la Argentina. Vamos a empezar de esta manera y enfilándonos de a poco ya para lo que será una pelea oficial.
-¿Cómo están en lo deportivo, en lo físico, en lo boxístico pensando en tu regreso en diciembre?
-Estoy muy contento, muy motivado. Como lo dije en la conferencia de prensa, pensaba que podía hacer sin el Boxeo, pero siento que me queda algo pendiente en el deporte, no quiero ser un fracasado, quiero intentarlo, quiero buscarlo. Siempre les digo a mis sobrinos y a mis hijos que en la vida nada está perdido, que todo se consigue, todo se logra, no solamente con ganas, que los sueños no son imposibles, por eso ahora estoy en búsqueda de un título.
-Haciendo un repaso de tu carrera, ¿cuándo arrancás como profesional?
-El 3 de agosto de 1996 en canal 9, en Gelly y Salguero, con un cordobés, Héctor Martínez. Gané por nocaut en el segundo round. De ahí en el año 96 hice cinco peleas; al año siguiente hice 13 combates donde la mayoría gané por nocaut y en la última pelea del año perdí por descalificación ante Pirucho Domine, fue cuando lo golpeé con la cabeza en la barbilla y él decía que no podía hablar, el juez paró la pelea y yo le decía que no había que hablar, que había que pelear. En esa me descalificaron.
Al siguiente año, en el mes de febrero, volví a pelear con él y le gané por nocaut en el segundo round. Después en agosto vencí en el segundo por nocaut a Walter Rodríguez, un buen boxeador de La Plata, zurdo, consagrándome campeón sudamericano.
En el año ´99, en julio, viajé a Italia, donde peleé con Silvano Usini y le gané el título de una entidad inglesa, hice algunas defensas luego hasta que en el 2003 combatí con Acelino Freitas en Miami, doble campeón mundial, 33 peleas, 30 nocauts, un fuerte pegador de Brasil, uno de los dos mejores de la historia de ese país. Con él perdí en el último round por decisión técnica, me paró el referí, bien, porque no tenía estabilidad.
En el 2005 me consagré campeón mundial de Boxeo de la O.M.B. superpluma al ganarle a Mike Anchondo por KO en el segundo round, cuando él se fue de rodillas al rincón, tampoco había dado el peso.
Hice algunas defensas, por ejemplo con Janos Nagy, con Joan Guzmán, donde perdí en la balanza, y luego por un descuento de puntos.
He tenido varias batallas a lo largo de mi carrera, con gente reconocida en la Argentina y a nivel mundial
En el 2010 estaba próximo a pelear por el título del mundo en la categoría ligero y tuve que pasar por un episodio que me dejó afuera del ring por mucho tiempo y a salir de los rankings mundiales y hoy busco estar nuevamente en los primeros planos del Boxeo.
-¿Cuál fue para vos el mejor momento de tu carrera?
-Para mi es el que está por venir. En realidad lo que está bueno es que ahora pienso un poco más arriba del ring, antes no lo hacía y por ahí era más impulsivo. Entonces eso hacía que daba y recibía y no me importaba, ahora pienso más, gracias al movimiento de cintura que siempre tuve me mantuve sano y pudo hilar tres frases seguidas (risas).
-Mario Arano ya habló de la posibilidad de un título, ¿es algo que te genera ansiedad?
-A mí me genera mucha felicidad, porque en realidad es lo que busco, quiero un título y saber que tengo uno cerca es una satisfacción enorme que siento. Además, volver de esa manera es un golazo.
-¿Físicamente estás para hacer los rounds que se te pidan?
-Seguro, en lo físico estoy bárbaro. En Rojas entrené en el Rivadavia, estuve con Amadeo Ascensión, quien en su momento peleó con Flores Burlong, allí toda la gente se quedó mirando el entrenamiento.
Hay que seguir para adelante, uno tiene que cumplir sus objetivos, de chico tuve el sueño de ser campeón mundial, me costó muchísimo llegar a eso. Tenía una familia, una esposa con dos hijos, además el nene mío, por eso yo tenía que mantener a toda la familia, vendía pan casero, trabajaba en el puerto, por suerte pude llegar. Es algo difícil y el doble más difícil es mantenerse por las tentaciones que giran en torno a un campeón o una figura pública. Es una cuestión que uno va aprendiendo con el tiempo; también tiene que ver la gente que te rodea. Es obvio que tenés que tener un cuidado con eso.
-¿Te ha pasado eso, de los llamados amigos del campeón?
-No se si son los amigos del campeón, pero si tuve amigos de la noche, que me festejaban todo… Cuando le gané al italiano Amilcar Brusa me decía en el avión: “ahora vas a dejar de ser el negrito, todos tus chistes van a empezar a ser graciosos, vas a ser muy lindo, todas las mujeres van a empezar a gustar de vos”. El viejo Horacio siempre me lo dijo y tenía mucha razón, pero a lo mejor no te das cuenta cuando tenés 22 años, pero sí cuando tenés 36 y los ‘patos’ ya se sentaron en la laguna.
-¿A que edad empezaste en el Boxeo?
-A los once años.
-¿Y porqué?, ¿te gustaba?
-Amaba el Boxeo, mi papá era referí y manager, mi tío Jorge Oscar Barrios, fue boxeador, peleó dos veces por el título argentino, con Víctor Etchegaray, perdió en las dos oportunidades en peleas muy parejas, yo no lo pude ver pelear, él se retiró cuando yo tenía un año.
Es una familia de Boxeo, con mi mamá mirábamos los festivales todos los sábados, había mucha cartelera, en el canal 9, en TyC Sports.
En Agosto del ´96, a los 20 años, se me dio la chance de pelear como profesional. Estuve en la selección Argentina con Narváez y Chacón para ir por los Juegos Olímpicos de Atlanta, pero en un toque en Cuba me fracturaron el tabique y no pude estar en el preolímpico.
En el último campeonato de veteranos amateurs, con quince peleas, lo gané de punta a punta, con 4 KO y una por puntos.
-Ante cada consulta que hubo de Boxeo en la conferencia de prensa, siempre tenés una respuesta ¿llevás el deporte bien metido en la cabeza?
-Es que al Boxeo lo amo, me encanta, tengo un amor especial por el Boxeo. No sé si el día de mañana seré entrenador, técnico, quizás un buen manejador, pero a veces pienso que una vez que baje del ring se termine todo para hacer otra vida.
-Pensando en tu regreso como profesional el 21 de diciembre ¿cómo es tu entrenamiento del día a día?
-A la mañana corro mucho, me encanta correr, en la ruta, por todo Tigre, por diferentes lugares. Ultimamente aprendí a encontrarle utilidad a la bicicleta, entonces hago 30 o 40 kilómetros en bici cada día por medio. Hago complementos de potencia, pesas, al mediodía como siempre entreno Boxeo, prácticamente estoy todo el día abocado a esto. Por ahí tendría que hacer natación, pero me aburre.
-¿Siempre el entrenamiento en tu carrera estuvo diez puntos?
-Siempre entrené bárbaro, lo único que quizás me llevaba unos días para arrancar, pero siempre me entrené bien. Por la carrera que tengo y por los rivales que he enfrentado, me doy cuenta de que aquellos boxeadores que terminan mal son los que no se cuidan, los que no se preparan de la manera que lo tienen que hacer, eso te lleva a sufrir alguna secuela, por ejemplo en el habla, en la vista, cuestión que en un momento me llevó a cirugía, lo mismo en el oído, o sea que tengo varias operaciones en mi rostro.
-¿Sabés de rivales para el 21 de diciembre?
-No tengo idea. Mario me dijo que se confirmaría en el transcurso de la transmisión de la velada. Lo que sí te digo es que cuando conozca al rival lo voy a estudiar mucho, está bueno observar a los rivales.
-¿Siempre fuiste de analizar a los adversarios?
-Toda la vida, miro videos, Youtube, en el 2003 conocí la compu y no la dejé más.
-¿Qué pensás del momento actual del Boxeo argentino?
-Está pasando un gran momento, un gran momento mediático con Maravilla Martínez, un gran momento boxístico con Lucas Matthysse, con el Chino Maidana, que son dos figuras extraordinarias, dos personas que están peleando con buenos rivales y están muy bien. Deportivamente son los dos mejores peleadores a nivel internacional.
Tenemos más, por ejemplo Narváez, que es campeón desde el 2002. Reitero lo de Maravilla, que hace que los gimnasios se llenen, algo que pasó conmigo cuando gané el título en el 2005 y después estuve en el “Bailando por un sueño”, hice una película, después se frenó porque mucha gente confunde la vida personal con la deportiva, porque cada uno tiene una vida distinta. Yo conozco mucha gente, abogados, jueces, que también se dedican al Boxeo.
-Hablás del “Bailando…”, te diste el gusto de hacer varias cosas…
-Estuve en Bailando cinco bailes, en cuatro estuve sentenciado al teléfono y me fui porque Juan Manuel Márquez no tenía rival. Entonces fui a entrenar para decir que estaba dispuesto a pelearlo, pero cuando fui a hacerme los estudios para la pelea se notó que tenía rajada la retina, me tuvieron que operar con un láser, me quedó fenómeno.
-¿Te ponés algún tiempo para pelear por un título del mundo?
-Hay que tener paciencia y que las cosas se vayan dando. Hay que entrenar. No creo en la edad, no digo que voy a estar peleando a los 50 años, pero Bernard Hopkins está cerca, Roy Jones lo mismo. Creo que si uno se prepara y se dedica tiene vida útil en el Boxeo, hay que tener paciencia, todo va a llegar, a los 20 años me apuraba, ahora se que tengo que ir despacio.
Una vez estaba mirando un programa de televisión y había un chico con síndrome de Down, en un juego donde tenía que acomodar vasos en triángulo. Él empezó a hacerlo despacito y yo le pedía que se apurara desde mi casa, pero él tardó menos tiempo que su competidor, que se apuró mucho más, ahí entendí un montón de cosas.
-¿Qué rivales te gustaría tener enfrente?
-Me gustaría pelear en 135 libras por el título mundial, de hecho es lo que voy a buscar en este tiempo, estoy ahí nomás, un rival sería Linares, pero si tengo que elegir uno sería Freitas, a ese brasilero payaso, está para jockey de elefante de lo gordo que está. Él vio otra pelea cuando me tuvo enfrente, porque no sabe ni con quien peleó, no alcanzó a ver nada.
Cuando llegué del hospital esa vez le dije a Mario que quería ir a saludarlo, me hizo esperar afuera, no fue buen anfitrión, lo felicité, allí me dijo “gané yo, lo podrías haber hecho tú, pero no hay más peleas entre nosotros”. Por eso ahora lo escucho cacareando por televisión y no lo puedo creer; me gustaría tenerlo en un debate, a ver si me lo dice de frente. Es una persona que me gustaría enfrentar.
Con Joan Guzmán me pasó que teníamos que hacer una revancha y él se fue de la compañía para no hacerla, lo mismo con Rocky Juárez, con Anchondo, el número uno del mundo después de pelear conmigo se retiró, se ve que los golpes míos duelen.
-¿Has conocido muchos lugares en tu carrera?
-Seguro, y me quedó con los lugares de la Argentina. Por eso agradezco a la vida la posibilidad de estar en lugares como este, como Rojas, uno nunca se imagina que hay tantos lugares y tan lindos para recorrer en Argentina, por eso a veces se toman el avión y se van para otro lado, pero yo les diría que se queden acá, por ejemplo que visiten Rojas, una linda ciudad, tranquila, donde la gente duerme la siesta, no se escuchan gritos, ni líos. Estoy muy contento por estar acá.
-Incluso existe la posibilidad que el año que viene pelees acá…
-Eso me comentó Mario, ese sería un honor, me gustaría venir con más tiempo. A mi me gusta conocer los lugares, recorrer las ciudades, como hago siempre por la mañana cada vez que voy a algún lado.
-Tenés un tatuaje del Sagrado Corazón de Jesús por allí, ¿por qué?
-De chicos nosotros somos católicos por mi madre. Ella nos enseñó a rezar, tengo una hermana que es Evangelista, nuestros hijos toman la comunión, somos todos muy creyentes.
-Hablás mucho de los chicos, de un comedor, de un chico Down, ¿dónde está la afinidad con los más pequeños?
-Desde siempre, en mi barrio, de vez en cuando algún chiquito se arrima y les digo que si me trae una buena nota le regalo algo. Lo último fue a una nena, que me mostró lo que se había sacado en la escuela y le di dos prendas deportivas, entonces le dije que podía ir a una casa de tal marca y que las cambiara por algo del talle de ella. Después vino el padre y me dijo que les había comprado zapatillas para ella y el hermano.
A nosotros mi mamá nos crió de esa manera. Nosotros crecimos en un conventillo, donde te hacés solidario al máximo, donde el vecino come con vos, se come lo que hay, somos siete hermanos y lo tuvimos que aprender de esta manera.
Con los chicos, la realidad es que cuando uno es grande la culpa de todo es de uno, pero cuando uno es chico la culpa es de los grandes. Yo tuve muy buenos tíos, primos espectaculares, por ahí he tomado otros rumbos en la vida, pero por las compañías, nunca por lo que me enseñó mi mamá. Nosotros somos gente de ayudar, me gusta ir a los comedores, lo que quizás me duele es ir a los hospitales, sobretodo cuando sufrí el fallecimiento de un hijo.
Hoy mi hijo tiene 19 años y veo que no encuentra su camino, entonces trato de orientarlo y decirle que uno tiene que tener un sueño, un proyecto. Porque ir al vicio está bueno, pero cuando uno puede estar relajado, estar en su casa, hay que aprovecharlo y eso se hace desde joven. A mi me pasó de cumplir mi sueño, por eso ahora quiero terminar mi carrera de la mejor manera, y se que es como la voy a terminar, peleando por un título del mundo. Además se que lo voy a ganar porque voy a dejar la vida, como cada vez que subí al ring.
-¿Cómo es tu cuidado personal por ejemplo en las comidas?
-No es que como sano todos los días, pero cuando tengo un compromiso y me cuido. Y siempre hago deportes, incluso practico un arte marcial tailandesa.
En mi casa se come pechugas de pollo a la plancha, con verdura, con clara de huevo. De todos modos no niego que me gusta el guiso, el asado, la milanga con puré, que hace mucho que no como, en casa no como esto y si lo hago, en lo de mi mamá, lo hago al mediodía.
Me gusta el pescado, el salmón, pero está caro… Por ahí también le doy al salame con queso, la otra vez mi compadre me mandó varios y han quedado ahí en casa.
Nada de pan, nada de gaseosa, mucho agua, que es lo más importante, es lo que te limpia las grasas. Eso me lo explicó un médico.
-Siempre fuiste un Boxeador al cual el público acompañó mucho, ¿por qué sentís que se da así?
-No se si será por mi manera de ser, lo que pasa es que no soy hipócrita, digo la verdad. Si salí lo digo, no tengo filtro. Soy una persona común, que busqué mi sueño. Eso me parece que es lo que más le gustó a mucha gente, aunque hay otra que no tanto, hay gente que no le gusta mi forma de hablar.
Yo leo muchos libros y una vez leí que lo que menos te gusta de una persona es lo que en realidad no te gusta de vos. Quizás la gente que no me quiera a lo mejor le gustaría ser como yo y pelear por un sueño, pero a veces la soberbia es un problema de los seres humanos, una enfermedad. Por eso siempre cuando hablo de Boxeo digo que es mi pensamiento, que no es la razón de todo, es mi idea.
Antes no creía en los psicólogos y ahora empecé a ir, por eso me bajé de mi soberbia, porque creía que lo que yo decía era así, y la realidad pasa por otro lado. Los argentinos en general somos soberbios, por eso si nos bajáramos un poco de ese pensamiento nuestra calidad de vida mejorará mucho.
Rodrigo La Hiena Barrios volvió a los medios y habló de todo, como así también dejará todo en la próxima vez que le toque subir del ring.

“Estoy muy contento, muy motivado, como lo dije en la conferencia de prensa, pensaba que podía hacer sin el Boxeo, pero siento que me queda algo pendiente en el deporte, no quiero ser un fracasado, quiero intentarlo, quiero buscarlo”.

“En el 2010 estaba próximo a pelear por el título del mundo en la categoría ligero y tuve que pasar por un episodio que me dejó afuera del ring por mucho tiempo y a salir de los rankings. Hoy busco estar nuevamente en los primeros planos del Boxeo”.

“Al Boxeo lo amo, me encanta, tengo un amor especial por el Boxeo, no se si el día de mañana seré entrenador, técnico, quizás un buen manejador, pero a veces pienso que una vez que baje del ring se termine todo para hacer otra vida”.

“Una vez leí que lo que menos te gusta de una persona es lo que en realidad no te gusta de vos, quizás la gente que no me quiera a lo mejor le gustaría ser como yo y pelear por un sueño, pero a veces la soberbia es un problema de los seres humanos”.

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